En 1989, después de casi 9 años del desarrollo de la guerra, el FMLN lanza una segunda ofensiva, llamada hasta el tope y punto… “Febe Elizabeth Vive”, con ello logra establecer una correlación de fuerza que permitió ponerle fin a la guerra por medio de una negociación entre el gobierno salvadoreño y el FMLN, y firman los Acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992.
Por: Oscar Martínez
oscarimagentexto@gmail.com
Desde hace varios días, Miguel Ángel Alvarado, quien durante la guerra fue conocido como el comandante José Juan (JJ), llamó a la militancia de las diferentes organizaciones político-militares que se aglutinaron el 10 de octubre de 1980 en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN. Meses después de fundado el FMLN dio inicio la ofensiva final, el 10 de enero de 1981, que dio paso a la guerra contra la oligarquía y el imperialismo yankee.
El desarrollo de la guerra continuó y fue adquiriendo dimensiones no esperadas, uno de los escenarios de guerra fue los cerros de San Pedro, hombres y mujeres se incorporaron a la lucha. En ese momento sobresalieron las famosas organizaciones paramilitares, los “orejas y miembros de orden”, cuerpos de Seguridad, y los Escuadrones de la Muerte, ordenadas por los gobiernos de turno con la venía de la oligarquía que en coordinación con los cuerpos represivos y la Fuerza Armada fueron los hechores del derramamiento de sangre de personas civiles, por ello, los sobrevivientes huyeron a otros lugares para refugiarse y salvar sus vidas, otros se incorporaron a la lucha armada popular.
En 1989, después de casi 9 años del desarrollo de la guerra, el FMLN lanza una segunda ofensiva, llamada hasta el tope y punto… “Febe Elizabeth Vive”, con ello logra establecer una correlación de fuerza que permitió ponerle fin a la guerra por medio de una negociación entre el gobierno salvadoreño y el FMLN, y firman los Acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992.
El fenómeno de la repoblación a sus lugares de origen se gesta y la gente de los cerros de San Pedro no fue la excepción. Cerro de San Pedro está en las cercanías de la comunidad Amatitlán Arriba, en el distrito de San Esteban Catarina, al suroeste de la ciudad de San Vicente, es una formación montañosa que forma parte de la cordillera de Tecapa-Chinameca, ubicada al este de la ciudad de San Vicente.
El que fuera comandante de una de las guerrillas, José Juan JJ, recuerda que, en la década de los años 1970 y 1980, la actividad económica en la región de los Cerros de San Pedro, al igual que en muchas áreas rurales de El Salvador, estaba centrada principalmente en la agricultura. Se cultivaban productos como maíz, frijoles, café, caña de azúcar y hortalizas; la cría de ganado vacuno y caprino era común, especialmente en las áreas cercanas a las zonas montañosas; también la producción de carne y leche en algunos casos de quienes tenían sus vacas.
En esa época, se realizaban actividades de extracción de minerales de oro y otros metales, el comercio y la recolección de madera para uso doméstico y la explotación forestal para la venta de leña y otros productos forestales.
En esa zona rural, la economía era de subsistencia y una agricultura tradicional, muy dependientes de la producción de maíz y el frijol destinado a la alimentación de las familias que en su mayoría vivían en condiciones de pobreza y tenían acceso muy limitado a servicios básicos, jamás estas generaciones tuvieron acceso a la educación superior, calles en buen estado, mucho menos electricidad, marginados del sistema de salud nacional, sin abastecimiento de agua potable, son obligados al abastecimiento de agua lluvias, ríos y pozos, con una alimentación deficitaria, y viviendas de bahareque.
Un historial de desigualdades sociales y ausencia de oportunidades fue propicio para los cambios que iniciaron a gestar en esos años, el surgimiento de las organizaciones políticas y sociales, dice JJ, quien tiene una memoria que se convierte en memoria histórica de las luchas del pueblo y él mismo da esa importancia al ser parte de la iniciativa de un monumento a quienes fueron asesinados y caídos en combate en esa guerra que duró 12 años.
En el monumento están grabadas, en la placa, los nombres de 674 personas, entre mujeres y hombres, más otra lista de 73 qué tiene pendiente de incluir en una segunda placa, los que hacen un total de 747, sin incluir las 250 personas que fueron masacradas en el calabozo, en Amatitlán Abajo, el 22 de agosto de 1982.
El lugar exacto en donde está ubicado el monumento con las placas de 674 nombres de mujeres y hombres es enfrente a la iglesia católica del Cantón los Cerros de San Pedro, de San Esteban Catarina, San Vicente.
La razón fundamental de la selección del lugar fue debatida a la participación de la gente de las comunidades y autoridades, y se llegó al acuerdo de que por el mérito histórico que tiene ese Cantón, en donde surgieron las primeras organizaciones sociales como la Liga para la Liberación LL en 1973, y que en 1978 se convirtieron en las Brigadas de Trabajadores del Campo BTC, la que en 1979 formó parte del Movimiento de Liberación Popular MLP; el Bloque Popular Revolucionario BPR y las Ligas Populares 28 de febrero LP-28 y, en donde surgieron los primeros Comandos Guerrilleros de la zona rural, y además porque fue un frente de entrenamiento para los compas de la Metro, pero fundamentalmente porque es el lugar donde fueron brutalmente masacrados las primeras mujeres y hombres del pueblo, así como el desaparecimiento de muchas mujeres y hombres.
Cerros de San Pedro fue uno de los cantones de aquella época sufrido por la pobreza extrema y marginado por el sistema imperante.
En su calidad de secretario general de la Fuerza de Organización Popular (FOP), Miguel Ángel Alvarado, este domingo 30 de marzo de 2025, en memoria a los mártires y héroes caídos en la Región Norte de San Vicente, expone: “Los nombres de 674 personas, entre ellas mujeres y hombres son parte de la memoria histórica registrados en la placa sin fecha de la caída de cada víctima, más otra listas de 73 compañeros y compañeras que tenemos caídos en combate en esta Región Norte para registrarlos en otra placa, que suman un total de 747, sin incluir a más de 250 mujeres y hombres que fueron masacrados en un operativo del Batallón Atlacatl, el 22 de agosto de 1982 en el calabozo, en Amatitán abajo, para los cuales este día dedicamos una plegaria en honor y gloria a su sacrificio y sangre derramada por la liberación de nuestro pueblo”.
En estos momentos el monumento está expuesto al sol, la lluvia y el polvo por lo que urge construir el techo con la solidaridad de nuestras amistades y familia; asimismo, se hará el esfuerzo de colocar la segunda placa con los nombres de los 73 héroes y heroínas de nuestro pueblo que está perdiendo el miedo al terrorismo de Estado, incrementando las diferentes formas de lucha en defensa de sus derechos que persistentemente viola este régimen de Nayib Bukele, que se empeña de borrar la memoria histórica de lucha y sangre derramada de este pueblo.
Sobre la situación del país, Miguel Ángel o JJ, dice que en El Salvador hay una persecución y capturas en contra de dirigentes de las organizaciones sociales y políticas de oposición, hay un esfuerzo de destrucción de la memoria histórica, el incremento de la corrupción, de la pobreza extrema, el alto endeudamiento del país y el alto costo de la vida.
La simbología del monumento a los caídos en el cerro de San Pedro es de seguir luchando por un futuro de paz con justicia social para el pueblo; JJ, asegura que la resistencia sigue, a pesar de la persecución política del Aparato del Estado, manipulado a la conveniencia personal y caprichos de Bukele.
Somos víctimas de las capturas con delitos prefabricados, la violación de nuestro derechos constitucionales y humanos como antes, las capturas, torturas y los asesinatos con sepulturas en las cárceles, las capturas de miles de personas inocentes bajo el régimen de excepción que sufren y mueren en las cárceles del país, sin derecho a su legítima defensa y ser juzgadas conforma a la ley. Añadió.
Y, agrega, se está dando un saqueo de los fondos de las pensiones de más del 80%, un endeudamiento del país con más de 32, mil millones de dólares que han disparado el precio de los productos de la canasta básica e incrementado el nivel de pobreza a más de dos millones de personas que sufren y mueren de hambre sin que suban los salarios. Según el último estudio de la CEPAL y de la encuesta de hogares, existe una grave situación de crisis en el sistema de salud, especialmente del ISSS, los Concejos Municipales, Regiones gobernados por el Partido Nuevas Ideas NI, que no cuentan con fondos para el impulso de proyectos de desarrollo local comunitario como antes, a razón de haberles quitado el FODES y entregado a la DOM que no hace nada.
Así pasa un día más en los Cerros de San Pedro, llenos de recuerdos, utopías y compromisos de mujeres y hombres que vivieron una guerra en El Salvador y que conservan su conciencia social. Otros ya están embriagados con el espíritu capitalista, es la gente que sigue en sus laureles, dormidos, pensando que realmente viven en el país más cool del mundo; gente que ha perdido su conciencia social y su conciencia de clase; pero más que todo se ha olvidado de los ideales de lucha de sus compañeras y compañeros caídos.
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