Erlinda y Ernestina fueron sustraídas del cuido de su hermana Suyapa, el 2 de mayo de 1982, cuando se escondían de elementos militares del Batallón Atlacatl, que desplegó entre finales de mayo y junio la “Operación Limpieza”, y que la población sobreviviente la recuerda como la “Guinda de Mayo”.
Gloria Silvia Orellana
@DiarioCoLatino
“Estamos a 20 años de la sentencia, cuando el Estado salvadoreño fue notificado que había sido encontrado responsable por la Corte interamericana por la desaparición de Erlinda y Ernestina, y hasta el momento no tenemos información del paradero de ellas”, expresó José Fernando Serrano Cruz, hermano de las víctimas.
Fue el 1 de marzo de 2005, cuando fue emitida esa histórica sentencia por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH), en el caso de las hermanas Serrano Cruz, y que marcó un momento de posible justicia para las miles de víctimas y sobrevivientes al conflicto armado, sobre todo de los crímenes de Lesa Humanidad que se produjeron en la década de los años ochenta.
Erlinda y Ernestina fueron sustraídas del cuido de su hermana Suyapa, el 2 de mayo de 1982, cuando se escondían de elementos militares del Batallón Atlacatl, que desplegó entre finales de mayo y junio la “Operación Limpieza”, y que la población sobreviviente la recuerda como la “Guinda de Mayo”.
En ese momento, Erlinda y Ernestina contaban con 3 y 7 años de edad, respectivamente, y fue su madre María Victoria Cruz Franco, quien en marzo de 1993, presentó la denuncia de sus hijas ante el Juzgado de Primera Instancia de Chalatenango. El caso relegado por la Ley de Amnistía (1993), que permitió a los perpetradores no ser juzgados por estos actos de Lesa Humanidad.
“Nuestra mamá siempre decía: Me siento mal de salud y quizás voy a morir. Y no podré volver a abrazar y tener junto a mí a mis hijas, pero ustedes continúen la búsqueda y me les dicen a ellas cuando las encuentren, que morí pensando en ellas”, recoró José Fernando.
La Asociación Pro Búsqueda, integrada por padres y madres que buscan a sus hijas e hijos desaparecidos durante la guerra civil de los años ochenta, conmemoró el 29 de marzo, el Día Nacional de la Niñez Desaparecida durante el Conflicto Armado. Asimismo, los 20 años de la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de las Hermanitas Serrano Cruz.
José Fernando Serrano Cruz abordó el tema del cumplimiento de las medidas dictadas por la Corte IDH al Estado salvadoreño, en el caso de sus hermanas, señalando que sólo algunas “medidas de reparación a la familia” han avanzado, pero otras no han tenido la misma atención desde las autoridades gubernamentales.
“De las medidas que no se han cumplido están poner todos los recursos del Estado a disposición para abrir una investigación seria con respecto al paradero de Erlinda y Ernestina, puedo decir, esa es una de las cosas que no ha avanzado, y es una medida que como familia siempre nos ha interesado”, afirmó.
“Luego, la deuda del Banco de Perfiles Genéticos, no se ha avanzado en ello, no lo ha creado el Estado, ni tampoco ha creado una página web con suficiente información de los casos. Cancillería tiene una página, pero con un acceso muy difícil para que la población lo encuentre. Porque a muchas personas les es difícil el uso de esas tecnologías”, sostuvo Serrano.
Reparaciones retomadas a medias para los familiares
Para José Fernando, el cumplimiento a “medias” por parte del Estado salvadoreño sólo marca el comportamiento de los políticos sobre acatar sus responsabilidades en el bienestar de la población que ha sido víctima.
“Podemos decir que las medidas no se han cumplido como quisiéramos, y como lo mandó la misma sentencia (Corte IDH), pero si se ha caminado en cierta partes, pero no vemos avances hasta el momento de la Fiscalía General de la República en la investigación de Erlinda y Ernestina”, reiteró.
“Pro Búsqueda realizó en muy limitadas condiciones una investigación y logró, algunas cosas que ayudaría mucho a reconstruir la información con los militares que participaron en esos operativos y aún viven. Ellos saben de ese operativo que comenzó a finales de mayo a junio en donde se llevaron niños y niñas”, acotó Serrano.
Sobre los militares que aún sobreviven está José Fernando, y que muchos mandos medios, cabos y sargentos podrían contar con información valiosa del paradero de esa niñez que fue sustraída de sus familias.
“Seguimos creyendo que lo primero que tiene que haber es voluntad para abrir los libros de la Fuerza Armada, porque allí podrían haber información para dar con el paradero de ellas, sería una información muy útil para poder dar con ellas y otros casos más”, expresó.
“Nosotros, como familia seguimos creyendo que están vivas en algún lugar y nada más falta la disponibilidad del Estado de cerrar estas heridas que aún siguen abiertas. Así como desaparecieron muchos niños que ahora ya son adultos para comunicarnos con ellos, y decirles cuál fue el distanciamiento de su familia biológica, que no fueron adoptados porque los quería su familia, cuando fue el resultado de los operativos militares en donde arrebataron cientos de niños que todavía buscamos”, aseveró Serrano Cruz.
Deuda de búsqueda mantiene en incertidumbre
“Esta conmemoración es un recordatorio a las autoridades que existen deudas pendientes con las víctimas. Y en este caso particular existe una deuda muy grande, que es poder aportarles a las familias la verdad de lo que pasó con estas niñas y otras víctimas”, manifestó Ana Julia Escalante, directora de Pro Búsqueda.

“Realmente, el caso de las hermanitas Serrano Cruz es un caso emblemático, y es un caso también insignia de las familias que buscan a sus hijos e hijas desparecidos durante el conflicto. Es un caso que abandera a otros casos, que si bien no pueden llegar a nivel del derecho internacional, pero este caso de las hermanitas, pone sobre la mesa el tema de la niñez desaparecida durante la guerra”, sostuvo.
“Pro Búsqueda, brinda un acompañamiento a las familias que están dentro de la sentencias de la Corte IDH, y exige a las autoridades que se tomen en cuenta, no sólo las medidas que son fáciles de cumplir, que son las medidas muchas veces materiales, o algunas de ellas simbólicas o morales, pero hay una medida de reparación de los procesos integrales que es conocer la verdad”, indicó Escalante.
A 40 años de la desaparición de las niñas Serrano Cruz
Heli Hernández, abogado del área jurídica de Asociación Pro Búsqueda, reseñó que el Estado salvadoreño, a 40 años de la desaparición de las niñas, aún no han acusado a los presuntos responsables. Ni el cumplimiento integral de la sentencia de la Corte IDH, que acumula ya 20 años en el mismo caso.
“En este momento Pro Búsqueda ha presentado una investigación en la cual, provee indicios acerca de los participantes en ese operativo, que fue un operativo de tropa combinada y también fue utilizada tropa de infantería y de aviación. Así que la investigación establece conclusiones de toda la información recopilada de periódicos, documentos desclasificados de Estados Unidos y testimonios”, comentó.
“Así que estos son los retos y avances, hace falta acceso a la información, se ha negado acceso tanto a particulares como fiscales, jueces de los archivos en sedes militares, parece que hay una convivencia y acuerdo entre la Fuerza Armada y el presidente (Nayib Bukele), para poder evitar cumplir una orden que funcionarios militares deben cumplir como cualquier particular, porque es una orden de una autoridad, es una gran disparidad en cuanto al tratamiento de cómo debe cumplirse la ley en el país”, puntualizó Hernández.
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