Gloria Silvia Orellana
@DiarioCoLatino
El Obispo de Chalatenango, Monseñor Oswaldo Escobar, destacó que para integrarse al pensamiento de san Oscar Arnulfo Romero “se debe tratar de vivir los valores morales que él vivía”. Lo anterior fue expresado en la homilía de la celebración ecuménica en la capilla del Hospitalito Divina Providencia, en el marco del 45 aniversario del martirio del ahora obispo santo.
Este 24 de marzo coincide como hace 45 años, en un lunes, pero de 1980, cuando un francotirador de un grupo de sicarios disparó al Obispo Mártir, mientras oficiaba una misa en el altar que él mismo había consagrado en el Hospital Divina Providencia.
Fuentes de todo crédito que estuvieron próximas a los círculos del mayor Roberto d’Aubuisson, aseguraron a Diario Co Latino que el francotirador, es decir, el responsable de disparar contra Monseñor Romero, fue el subsargento de la extinta Guardia Nacional (GN), Marino Samayoa Acosta, quien era parte del equipo de Mario Molina, hijo del ex presidente Arturo Armando Molina, lo cual fue publicado por este diario en septiembre de 2011.
“Romero tenía una relación profunda con Dios y eso nos interesa porque, como -dijo Gandhi, de Cristo-, lo peor que podemos hacer de Jesucristo es propaganda, porque a Jesucristo se le anuncia con la vida, con nuestra existencia”, dijo.
«A Romero no se entiende sin el Evangelio, sin los valores cristianos y todo lo que hizo en su pastoral no fue solamente porque era un activista social, sino porque vivía una profunda relación con el Señor. Y al vivir una relación profunda con Dios, Romero sabía dónde estaba el sufrimiento”, sostuvo Escobar.
Monseñor Romero defensor de los pobres
“Para estar en verdadera sintonía con los pobres, con los movimientos sociales, al menos al estilo de san Oscar Romero, debemos tener una relación con Dios”, reflexiona el Obispo Escobar.
Al reiterar que “hacer propaganda de Romero utilizándolo para una cosita por aquí y por allá”, no era aceptable, porque a san Romero se le debe imitar tratando de vivir sus valores cristianos.
“A esto nos invita Romero, a vivir una relación con Dios, a mayor relación con Dios, que buscaba mayor relación con las personas. A esos que les gusta rezar el rosario, pero no se comunican con el prójimo y viven una espiritualidad de capillismo aislado de la vida social, no es una relación auténtica con Dios, porque él te lleva a una relación auténtica con el prójimo”, sostuvo.
“Una cosa linda de Romero, él se dejaba cuestionar hasta las convicciones que tenía, buscaba asesoría, estaba siempre abierto al diálogo y estaba pendiente de todos los temas de reflexión al menos los que emitía la Iglesia Católica. Al principio fue enemigo de Medellín, y después resulta que es el Obispo Mártir de la Doctrina Social de la Iglesia Católica, eso es grandioso, un santo patriota, un santo enamorado de su país y de Dios”, expresó el Obispo Escobar.
Romero fue crítico siempre de los abusos de poder
Otra de las facetas de san Oscar Romero es que nunca criticó las instituciones del Estado, señaló Monseñor Escobar, sino que era un fuerte crítico con los abusos de poder”, al señala a las instituciones del Estado que no actuaban conforme a la Constitución, o cuando no se iba en la línea del respeto al Estado de derecho y del derecho internacional.
“La Homilía del 23 de marzo de ese domingo, hace 45 años, Romero nunca cuestionó si debería haber Guardia Nacional (GN), Policía Nacional (PN) o ejército, lo que él censuraba nada más, ni nada menos era el abuso autoritario y el no ir en la línea de los derechos humanos”, recordó.
“Romero decía en aquel tiempo que estas autoridades se convertían en -cuerpos de inseguridad-, que agredían y masacraron a los campesinos, eso era lo que le dolía a Romero, porque nunca fue un anárquico, incluso, con la Corte Suprema de Justicia, a quienes les pidió no aplicar una justicia selectiva, sino que, verdadera por algunos jueces corruptos en aquel tiempo”, reiteró el Obispo de Chalatenango.
Una aspiración de san Oscar Romero eran las instituciones del Estado al servicio de los necesitados y al servicio del bien común. “Eso significa que las instituciones de aquel tiempo y actuales deben favorecer a los pobres”, indicó al referir que la población oprimida demanda justicia social de inmediato.
“René Descartes, filósofo francés, acuñó la frase -pienso luego existo- en la actualidad es -siento luego existo-, porque si ustedes ven muchas opiniones en redes sociales de la clase política es muy sentimentalista, no hay razones”, alegó.
“Romero nos diría a nosotros y a los políticos que leamos a Platón, a Aristóteles, ¿saben por qué?, porque los sentimientos son manipulables. Actualmente, en política la ofensa, la difamación y la desinformación, la ofensa más vil más grosera y violenta, compiten como si les darán un Óscar o reconocimiento”, expresó el religioso.
El país que soñó Monseñor Romero
El obispo de Chalatenango agregó que pese a que existen personas a quienes no les gusta su opinión cuando valora a la firma de los Acuerdos de Paz (enero 1992), destacó que fue el mayor acercamiento al país que soñó Monseñor Romero, y que ha sido el esfuerzo más cercano a un país democrático.
“Lo digo porque ese era el sueño de Romero, que todos tuvieran acceso pronto a la justicia, respeto a los derechos humanos, desmontaje de violencia institucionalizada. Los Acuerdos de Paz, aunque no se cumplieron todos, fueron el proyecto más bonito del país, en la historia de El Salvador”, reafirmó.
“Mucha gente pregunta ¿Qué diría Romero en tal o cual situación?, pero Romero ya respondió diciendo ¿qué harías tú?, porque Romero nos llama a la conversión a Dios y junto a esa conversión al pueblo. Ya no podemos estar rezando y tener un divorcio con el prójimo, de eso trata vivir los valores morales de Romero”, puntualizó el Obispo Escobar.
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