“Vale la pena ser bautizado y ser enviado por Dios, no nos dobleguemos”: fray Diego Vásquez.
Joaquín Salazar
@JoakinSalazar
“San Óscar Romero nos enseñó no sentirnos pequeños, cuando en realidad somos grandes si el señor guía nuestras vidas”, dijo el fray Diego Vásquez, párroco de la Iglesia San Francisco de Asís, de Acajutla, Sonsonate. Quién este domingo presidió la misa en la Cripta de Catedral Metropolitana, donde invitó a la feligresía a hacer el bien por los demás, sin importar el resultado.
La homilía de este domingo invitó a la feligresía a hacer obras de bien con el prójimo, sin esperar nada a cambio. El fray Vásquez explicó que no es necesario salir en misión hacia otras ciudades o pueblos, sino que se pude hacer cosas buenas desde la misma comunidad, generando ambientes de paz y armonía entre hermanos.
“Hay que pedirle a Dios: ayúdame para ser insistente. Para hacer el bien. Porque a veces buscamos hacer el bien quedamos mal y no busco mas”, explicó el párroco.
“La misión es de todo bautizado. Si hoy nosotros hiciéramos lo mismo. Si nosotros tomáramos una acción de fe, como Jesús y durante este mes misionero hiciéramos más de 500 acciones concretas seríamos diferentes”.
El sacerdote enfatizó que los seres humanos les gusta ser el centro de atención, sin embargo, se debe tomar de ejemplo a la viuda quien padecía de flujo de sangre. Su historia se encuentra en los evangelios de la Biblia. “Esta viuda no creo que se haya acercado para llamar la atención. Si insistía y hostigaba era porque ella necesitaba un apoyo de alguien que quiera ayudarle. No dice cuantas veces llegó a buscar, pero persistía e insistía pidiendo justicia. Nuestra oración a Dios a nuestra confianza a Dios y seguimiento donde tiene su fundamento y raíz que la sostiene”, comentó.
Vásquez recordó que el papa Francisco dice que los bautizados y enviados, quizás antiguamente se consideraba que la misión era cuando se agarrar la maleta y se va lejos. Pero si ya no podemos. Hoy podemos decir somos bautizados y somos enviados a dar apoyo a los demás.
“A pesar de tener tantas dificultades necesitamos ante Dios fundamentar nuestras raíces y que ese bautismo no nos haga vacilar así como estas lluvias.
Nosotros como cristianos debemos fundamentar, cimentar una vida cristiana cada día mas sólida. Para los padres tener la capacidad de escuchar al joven y el niño. Valorar y educar vale la pena. Hermanos, en este domingo mundial de las misiones, en que Dios nos manda a hacer el bien”, enfatizó.