“El vía crucis es la contemplación del rostro doliente del Señor, al rezarlo, recordamos con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado”
Alma Vilches
@AlmaCoLatino
Los Viernes de Cuaresma son una oportunidad especial para meditar en el misterio del sufrimiento de Jesús, muchas comunidades celebran el vía crucis, recorriendo espiritualmente el camino que Cristo siguió hasta ser crucificado en el Monte del Calvario.
El vía crucis es una oración que ayuda a meditar sobre el camino de Jesús hacia el Calvario, recordando su entrega total por amor a la humanidad, a través de las 14 estaciones se reconoce su pasión y muerte, profundizando en el misterio de la redención.
La importancia del vía crucis es para agradecer el sacrificio de Cristo por la salvación, unirse espiritualmente a su sufrimiento y renovar el compromiso con Dios y el prójimo.
Al rezar el vía crucis no es solo recordar un hecho del pasado, sino un acto de amor y conversión personal, que invita a seguir a Jesús con un corazón renovado, viviendo el Evangelio con mayor entrega y compasión.
Los viernes de Cuaresma son día de abstinencia, como acto de penitencia y sacrificio, la abstinencia no es solo una renuncia material, sino una invitación a reflexionar qué se debe cambiar en la vida para acercamiento más a Dios, y cómo imitar el sacrificio de Cristo en el camino de fe de cada uno.
La costumbre de rezar las estaciones de la Cruz comenzó en Jerusalén, ciertos lugares de la Vía Dolorosa fueron marcados desde los primeros siglos, se convirtió en la meta de muchos peregrinos desde la época del emperador Constantino.
No se sabe con exactitud, pero probablemente fueron los franciscanos los primeros en establecer el Vía Crucis, ya que a ellos se les concedió en 1342 la custodia de los lugares más preciados de Tierra Santa. Posteriormente, el Papa Inocencio XI comprendió la dificultad de peregrinar a Tierra Santa, concediéndo en 1686 el derecho de erigir estaciones en sus iglesias.
Esta devoción está centrada en los misterios dolorosos de Cristo, que se meditan y contemplan caminando y deteniéndose en las estaciones desde el Pretorio de Pilatos al Calvario, representa el recorrido de Jesús con la cruz para redimir a la humanidad.
Las estaciones del vía crucis meditan un momento de la pasión de Jesús, seguido de diversas preces y oraciones, según las costumbres y tradiciones de las diferentes regiones o comunidades eclesiales.